Deforestación en Salta: la provincia perdió casi 12.000 hectáreas de bosque nativo en seis meses

Social / Contexto Local
Un informe de monitoreo satelital elaborado por Greenpeace advierte sobre la acelerada pérdida de cobertura vegetal en la provincia durante la primera mitad del año. La fragilidad del Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos (OTBN), el avance del desmonte no autorizado y el impacto directo en las cuencas e infraestructura del norte provincial.
El monitoreo satelital de deforestación en el norte argentino reveló que la provincia de Salta perdió 11.931 hectáreas de bosques nativos durante el primer semestre del año. Los datos ubican a la jurisdicción salteña entre las más afectadas por la pérdida de masa boscosa en la región del Gran Chaco, reencendiendo el debate sobre la efectividad de los controles ambientales y el cumplimiento estricto de la Ley de Bosques.
La cifra representa una presión sostenida sobre ecosistemas clave, donde conviven áreas protegidas, zonas de recarga de acuíferos y tierras habitadas por comunidades rurales e indígenas. La persistencia de desmontes en categorías no permitidas por el Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos (OTBN) evidencia las dificultades del Estado para fiscalizar extensiones territoriales de gran escala.
- Pérdida acumulada: Casi 12.000 hectáreas deforestadas entre enero y junio en el territorio provincial.
- Fragilidad normativa: Desmontes ejecutados en superficies clasificadas como de alto o mediano valor de conservación (Categorías Roja y Amarilla).
- Efecto ambiental: Alteración de cuencas hídricas, erosión severa de suelos y pérdida irrevocable de biodiversidad nativa.
El impacto ambiental y productivo en San Martín y Orán
Para los departamentos San Martín y Orán, concentradores de amplias extensiones de bosque nativo y selva de Yungas, la tasa de deforestación tiene consecuencias directas que trascienden la discusión ecológica. La remoción masiva de la cobertura vegetal reduce la capacidad natural de absorción de los suelos frente a las precipitaciones estivales, incrementando el escurrimiento superficial hacia ríos y arroyos de la región.
Esta dinámica ambiental se traduce en un mayor riesgo de aludes, desbordes hídricos y sedimentación de infraestructura crítica, afectando la transitabilidad de rutas clave como la Ruta Nacional 34 y comprometiendo los sistemas de captación de agua potable para los municipios norteños.
Hacia un modelo de fiscalización y desarrollo sustentable
El informe pone en evidencia la necesidad de fortalecer los mecanismos de auditoría satelital en tiempo real, endurecer las sanciones administrativas y penales contra los infractores y garantizar la actualización transparente del Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos.
Para el sector productivo y el Estado provincial, el desafío central radica en consolidar esquemas de desarrollo que concilien la expansión agropecuaria con la preservación estricta de los servicios ambientales del monte. Proteger las masas boscosas de San Martín y Orán resulta indispensable para mitigar los efectos del cambio climático, resguardar a las poblaciones locales y asegurar la sostenibilidad económica a largo plazo en el norte salteño.